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Reunión ordinaria de febrero

El 6 de febrero de 2014 tendrá lugar la reunión ordinaria del Grupo de Coordinación.

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"Las consecuencias del cambio climático no son marginales para Uruguay"

 

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A cuatro años de la creación del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (SNRCC) se ha avanzado mucho en el  trabajo conjunto entre las instituciones que lo componen. El Presidente de su Grupo de Coordinación y Director Nacional de Medio Ambiente, Jorge Rucks, habla de los mayores retos para nuestro país en este tema de importancia global y local.

 
¿Cuál es el principal desafío en el diseño e implementación de políticas para el cambio climático en Uruguay?
El primero es entender el rol del país en el escenario internacional de cambio climático, que es un tema en el que Uruguay, por sus dimensiones y volumen de emisiones de gases efecto invernadero, es absolutamente marginal en su incidencia, pero que no lo es en las consecuencias del cambio climático, determinada por una vulnerabilidad muy fuerte de algunos sectores que requieren respuesta desde el Estado y la sociedad en su conjunto.  Somos víctimas de un cambio que se genera por factores externos al país, por aquellos países de mayor desarrollo relativo que han hecho un “consumo” de la atmósfera más allá de las capacidades a partir de la generación de gases de efecto invernadero. Esta extralimitación determina situaciones de cambio en el clima que son derivados de factores antropogénicos, que se unen a aquellos factores dados por la propia dinámica de la naturaleza. 
Hoy nos enfrentamos a la necesidad de adaptarnos a estas nuevas condiciones, que inciden en los aspectos físicos, biológicos (los ecosistemas) y en lo social. En donde las vulnerabilidades sociales de determinados sectores a los procesos de cambio climático tienen una incidencia muy importante. 
¿Qué es lo que se ha planteado el SNRCC como grandes líneas?
Las prioridades en cambio climático están dadas por los esfuerzos que necesitamos de adaptación para tener condiciones de resiliencia que sean de menor impacto negativo posible, así como también aprovechar aquellas condiciones positivas. 
Cuando se planteó la creación del SNRCC, la discusión en gran medida fue  la de cómo se ubica el país y dónde están las prioridades, y ahí surgieron reclamos de tipo político en relación con aquellos países de mayor desarrollo, que son los que han generado una mayor presión sobre el clima, y que necesariamente tengan la responsabilidad de colaborar en los procesos de adaptación de los países que han tenido un desarrollo menor. 
Esto no quita que los esfuerzos que hace el país no incorporen una visión de las responsabilidades en la mitigación, la que debe ser parte de la política nacional aunque la adaptación sea el tema prioritario. 
¿Cuáles han sido los mayores avances de Uruguay? 
Hemos avanzado con bastante seguridad en algunos aspectos de respuesta. Por lo pronto, hemos generado un Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático que plantea los grandes compromisos y objetivos de las instituciones para responder ante el cambio climático.
Evidentemente, los esfuerzos de adaptación dependen mucho de las condiciones locales y en ese sentido ha habido un esfuerzo muy grande también desde las Intendencias y de acuerdos interdepartamentales, como se dio en el caso del área metropolitana con el Proyecto TACC (Enfoque Territorial del Cambio Climático, por sus siglas en inglés). Este proyecto identificó las medidas que en conjunto pueden tomar las Intendencias para los problemas de adaptación y cambio climático; las Intendencias han desarrollado las propuestas a nivel de proyectos concretos y están trabajando en la línea de bajar a nivel local lo que son las políticas nacionales y lo que son también las responsabilidades internacionales. 
Por otro lado, en algunos temas que hacen a los grandes sectores, por ejemplo en cuanto a las responsabilidades de las emisiones, se ha avanzado con las instituciones responsables de las políticas sectoriales como el caso del sector energético.  También por ejemplo para el sector de la producción agropecuaria, se están desarrollando análisis e instrumentos para verificar los niveles de emisión y con esto poder analizar formas y mecanismos de mitigar las emisiones introduciendo estos mecanismos de reducción a las políticas de desarrollo propias del sector.
Una combinación de adaptación y mitigación...
Muchas veces las acciones de mitigación y adaptación se entrelazan, como lo es el caso del Ministerio de Industria Energía y Minería (MIEM) por la coincidencia que se da del propio desarrollo de la política nacional de trabajar sobre la sustitución de la generación a partir de hidrocarburos y promover en su lugar el uso de energías renovables y  energías limpias, algunas de estas últimas que deben también adaptarse ya que responden de forma variada ante el clima. Ahí hay una buena coincidencia, no se contraponen y se complementan. Aunque siempre pueda existir una dependencia de los hidrocarburos, la política tiende a su sustitución y eso es importante. 
También el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ha avanzado mucho observando los aspectos que desde el cambio climático inciden en el sector, por ejemplo,  identificando dónde están las vulnerabilidades geográficas o sectoriales, de los sistemas productivos nacionales, para poder diseñar mejores políticas de respuesta dirigidas a las reales necesidades de adaptación al cambio climático.  Los procesos de sequía que el país ha sufrido muestran que hay que hacer esfuerzos grandes en trabajar sobre la accesibilidad a los recursos hídricos y hacer del agua un recurso manejable y accesible para la producción en momentos de angustias hídricas. 
Hay un proyecto desarrollado para promover el uso del riego, la conservación del agua, de la retención y manejo a través de represas de distinto tipo, para poder disponer de agua en momentos que hay déficit. Hay esfuerzos importantes que se vuelcan al SNRCC y que lo enriquecen, porque son instituciones que van a la cabeza, ya que son clave para el desarrollo del país. 
El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), a través de la Unidad de Cambio Climático, que ha sido responsable del seguimiento y monitoreo en este tema, ha trabajado a partir de la responsabilidad de la elaboración de los Comunicaciones Nacionales (ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático) integrando las distintas visiones  e información que surge desde lo sectorial, construyendo una visón de país. También se ha desarrollado un proyecto de adaptación costera, ejecutado por la misma Unidad.  
Son esfuerzos que el MVOTMA ha venido haciendo y que de alguna manera también alimentan al Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) en la política internacional en relación al cambio climático, hay una interacción muy fuerte entre lo que se genera en las instituciones nacionales, que se transfiere para fortalecer al país en la negociación de un tema que es esencialmente de carácter internacional. 
¿Cuáles serían los temas por mejorar? 
La respuesta a la variabilidad del cambio climático se  ha desarrollado con bastante asimetría. Uno pretende que el SNRCC  funcione como un conjunto de todas aquellas instituciones comprometidas, pero éstas no tienen el mismo grado de desarrollo de sus capacidades para dar respuesta al cambio climático: evidentemente, la presión del sector agropecuario frente a una sequía que angustia todo el proceso productivo y que tiene un impacto económico muy grande en el país hace que el área responsable de ese sector tienda a tener capacidades fuertes para dar una respuesta acorde a esa vulnerabilidad. 
Hay muchos sectores en los que no ha pasado eso y hay una asimetría de respuesta y capacidades. Se ha trabajado mucho, por ejemplo, con el Ministerio de Salud Pública (MSP) y éste ha avanzado dando respuestas a una serie de aspectos, aún reconociendo que necesita fortalecer sus capacidades. 
Otro caso es el del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), que ni siquiera está integrado al SNRCC. Cuando se arma y estructura el SNRCC no se lo incorpora y es el ministerio que tiene la visión integral de las vulnerabilidades sociales, que pueden estar vinculadas al cambio climático.  La incorporación del MIDES es muy importante y hay que hacerla formalmente, así como también fortalecer su capacidad para dar respuesta.  El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) tampoco está integrado al SNRCC, y  el tema del transporte es central. Lo importante es que el SNRCC los ha identificado y ha propuesto su integración. También es importante fortalecer la articulación con las organizaciones de la sociedad civil y la academia. 

 

Vulnerabilidad social e inclusión en las políticas públicas de cambio climático serán los temas de la reunión de alto nivel del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (SNRCC)

 

En el encuentro, que tendrá lugar el viernes 19 de agosto, el SNRCC informará a las autoridades de gobierno sobre los avances y las próximas actividades, una instancia que servirá de intercambio para establecer las pautas del SNRCC para los próximos meses.  Para Raquel Lejtreger, subsecretaría del MVOTMA, será una oportunidad “para dar mayor contenido a la estrategia general del país, que ha definido dar prioridad a la adaptación,  poder incorporar en todas las acciones los temas sociales de forma más estructuradora y darle otro protagonismo a las áreas sociales del gobierno”. 
La agenda estratégica del SNRCC para 2013 orientada a la adaptación buscará fortalecer y mejorar la capacidad de respuesta vinculada a los aspectos de vulnerabilidad social ante el cambio y variabilidad climática, mediante la identificación de problemas concretos, así como fortalecer el trabajo de adaptación con el enfoque de gestión de riesgos. 
En este sentido, la reunión de alto nivel busca un diálogo interinstitucional que mejore la incorporación de la dimensión social en la coordinación y planificación de acciones públicas y privadas relacionadas con el cambio climático, un problema que no tiene “efectos homogéneos en toda la sociedad, sino que son  los sectores con menores recursos y con menos capacidad de recomponer su situación los que se ven más afectados en todos los aspectos, porque están relacionados con su vida productiva y con su hábitat. Es ahí a donde debemos apuntar y podemos hacerlo desde la política pública”, explica Lejtreger. Hacer énfasis en la vulnerabilidad y la inclusión social en el diseño e implementación de acciones coordinadas de respuesta al cambio climático permite reforzar las acciones del Estado en la lucha contra la pobreza, la inequidad y la exclusión.
Si bien Uruguay no contribuye mayormente al calentamiento global, sufre los efectos de su variabilidad climática y está en riesgo de sufrir los graves efectos del cambio climático, dada su alta vulnerabilidad relativa. Enfrentar este desafío en lo cotidiano es central para alcanzar un desarrollo sustentable, incluyendo las dimensiones ambientales, económicas y sociales. En el país se constata la estrecha relación entre la utilización de sus recursos naturales, su desempeño económico y su vulnerabilidad social, en los que se destaca en forma especial los efectos sobre la agricultura y el turismo. La adaptación requiere fortalecer las capacidades de respuesta y recuperación (resiliencia) ante la variabilidad y el cambio climático, habilidades que se construyen de manera conjunta con la sociedad, atendiendo de forma prioritaria a los grupos con mayores vulnerabilidades ante este problema, que son quienes viven ante una mayor exposición al clima y sus efectos.   
Creado en 2009, el SNRCC es un ámbito de coordinación horizontal de todas las instituciones que trabajan en los temas del cambio climático o que son afectadas por este. La articulación busca trabajar de forma integrada para prevenir, mitigar y adaptarse a este problema. En esta Reunión participarán miembros de todos las instituciones involucradas (MVOTMA, MGAP, OPP, MRREE, MIEM, MSP, MDN, MINTURD, MEF, SINAE,  CI,  MIDES, MTOP y MEC). 

 

Las políticas públicas para quienes más sufren la variabilidad climática

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El Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (SNRCC) entre los objetivos para 2013 se ha trazado incorporar la dimensión social en las políticas públicas de cambio climático y fue el tema central de la reunión de alto nivel entre las autoridades de gobierno y los integrantes del grupo de coordinación del SNRCC, que tuvo lugar en el Palacio Estévez, el viernes 16 de agosto.

El encuentro sirvió de intercambio sobre lo que cada institución está llevando adelante en relación con cambio climático y la variabilidad, un diálogo que habilita una mirada integral para futuras acciones del Estado uruguayo.

En este contexto, el subsecretario del MIDES, Lauro Meléndez, destacó la importancia de contemplar la población en situación de calle como la más afectada frente a los efectos de la variabilidad climática y enfatizó las políticas articuladas como la que se llevan adelante el MIDES y el MVOTMA en la construcción de viviendas en zonas que no sean inundables. Una política coordinada que también mencionó la subsecretaria del MVOTMA, Raquel Lejtreger: “La Dirección Nacional de Vivienda está trabajando en la relocalización de las familias ubicadas hoy en terrenos inundables hacia sitios adecuados”. 

El cambio climático y la variabilidad atraviesan todas las políticas del MVOTMA que, asimismo, tiene en cuenta el impacto desigual de los eventos adversos en las familias. Lejtreger  señaló que “se sabe que afectan a los más pobres, en particular, a las mujeres y los niños, a la población más excluida, la que ocupa informalmente los territorios más desfavorecidos, por ejemplo, en las riberas de los cursos de agua. Hablar de tierras adecuadas también  implica el estudio minucioso del territorio para contar con información calificada para que la construcción de viviendas sea en sitios que no se afectados por estas situaciones hostiles. Hablamos de hábitat y no de vivienda porque las inundaciones los dejan sin lugar para habitar, los desplazamientos los dejan sin historia, sin memoria del lugar. Las sequías borran, sin que apenas se note, el trabajo y el esfuerzo”.

El MVOTMA está avanzando en este sentido, tanto por los relevamientos de las áreas inundables, como por la tecnología y la metodología. Se ha trabajado con los mapas de riesgo para reducir las vulnerabilidades, una herramienta que permite dibujar la percepción de riesgo con participación de los vecinos de las localidades, trabajar desde macro al detalle y poner nombre a cada uno de los que sufren las consecuencias de estos eventos.

Por otro lado, la directora general de la Salud, Marlene Sica, señaló la importancia de la coordinación interinstitucional y explicó que se están realizando dos investigaciones para conocer más sobre la relación entre clima y salud, dos estudios que serán de gran aporte para implementar políticas acertadas y de forma articulada.

La necesidad de la participación de la ciudadanía fue otro de los aspectos compartidos en la reunión. Para el director del  MEC, Pablo Álvarez, si se habla de adaptación a la variabilidad “se tiene que considerar el protagonismo social  como capacidad país para adaptarse a los diferentes escenarios”.  En el mismo sentido, el subsecretario del MIEM, Edgardo Ortuño, resaltó que para la implicación de la ciudadanía se debería resaltar no solo lo que hace el país para adaptarse al cambio climático sino para mitigarlo, una información que para el jerarca comprometería “al ciudadano en lo que puede y debe hacer en relación al cambio climático”.

Por su parte, pensar la vulnerabilidad con una mirada amplia fue uno de los temas que destacó Walter Oyhantcabal, integrante del Grupo de Coordinación del SNRCC por el MGAP, quien puso el ejemplo de los productos rurales: “La vulnerabilidad social de base agropecuaria no solo repercute sobre la población rural, sino sobre toda la cadena de valor (…). Las pérdidas que se producen en el sector primario se traducen en pérdidas triplicadas en el conjunto de la economía."

A la reunión asistieron Raquel Lejtreger, Jorge Rucks, Paul Moizo, Luis Santos y Mariana Kasprzyk del MVOTMA, Gerardo Siri, Fabiana Bianchi y Ricardo Cordero de la OPP, Alicia Martins y Walter Oyhantçabal del MGAP, Edgardo Ortuño, Ramón Méndez y Natalia Bertullo del MIEM, Antonio Carámbula y Gustavo Olveyra del MINTURD, Alejandro Antonello y Antonio Juambeltz del MEF, Marlena Sica, Carmen Ciganda y Gastón Casáuz del MSP, Carlos Rodríguez y Pablo Bayarres del MRREE, Víctor Braccini, Beatriz Cuello y Mario Bidegain de Meteorología, Ethel Badin del Congreso de Intendentes, Pablo Brugoni de la SINAE, Lauro Meléndez del MIDES y Pablo Álvarez del MEC.

 

Políticas públicas para quienes más sufren la variabilidad climática

El Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (SNRCC) entre los objetivos para 2013 se ha trazado incorporar la dimensión social en las políticas públicas de cambio climático y fue el tema central de la reunión de alto nivel entre las autoridades de gobierno y los integrantes del grupo de coordinación del SNRCC, que tuvo lugar en el Palacio Estévez, el viernes 16 de agosto.

 

El encuentro sirvió de intercambio sobre lo que cada institución está llevando adelante en relación con cambio climático y la variabilidad, un diálogo que habilita una mirada integral para futuras acciones del Estado uruguayo.
En este contexto, el subsecretario del MIDES, Lauro Meléndez, destacó la importancia de contemplar la población en situación de calle como la más afectada frente a los efectos de la variabilidad climática y enfatizó las políticas articuladas como la que se llevan adelante el MIDES y el MVOTMA en la construcción de viviendas en zonas que no sean inundables. Una política coordinada que también mencionó la subsecretaria del MVOTMA, Raquel Lejtreger: “La Dirección Nacional de Vivienda está trabajando en la relocalización de las familias ubicadas hoy en terrenos inundables hacia sitios adecuados”. 
El cambio climático y la variabilidad atraviesan todas las políticas del MVOTMA que, asimismo, tiene en cuenta el impacto desigual de los eventos adversos en las familias. Lejtreger  señaló que “se sabe que afectan a los más pobres, en particular, a las mujeres y los niños, a la población más excluida, la que ocupa informalmente los territorios más desfavorecidos, por ejemplo, en las riberas de los cursos de agua. Hablar de tierras adecuadas también  implica el estudio minucioso del territorio para contar con información calificada para que la construcción de viviendas sea en sitios que no se afectados por estas situaciones hostiles. Hablamos de hábitat y no de vivienda porque las inundaciones los dejan sin lugar para habitar, los desplazamientos los dejan sin historia, sin memoria del lugar. Las sequías borran, sin que apenas se note, el trabajo y el esfuerzo”.
El MVOTMA está avanzando en este sentido, tanto por los relevamientos de las áreas inundables, como por la tecnología y la metodología. Se ha trabajado con los mapas de riesgo para reducir las vulnerabilidades, una herramienta que permite dibujar la percepción de riesgo con participación de los vecinos de las localidades, trabajar desde macro al detalle y poner nombre a cada uno de los que sufren las consecuencias de estos eventos.
Por otro lado, la directora general de la Salud, Marlene Sica, señaló la importancia de la coordinación interinstitucional y explicó que se están realizando dos investigaciones para conocer más sobre la relación entre clima y salud, dos estudios que serán de gran aporte para implementar políticas acertadas y de forma articulada.
La necesidad de la participación de la ciudadanía fue otro de los aspectos compartidos en la reunión. Para el director del  MEC, Pablo Álvarez, si se habla de adaptación a la variabilidad “se tiene que considerar el protagonismo social  como capacidad país para adaptarse a los diferentes escenarios”.  En el mismo sentido, el subsecretario del MIEM, Edgardo Ortuño, resaltó que para la implicación de la ciudadanía se debería resaltar no solo lo que hace el país para adaptarse al cambio climático sino para mitigarlo, una información que para el jerarca comprometería “al ciudadano en lo que puede y debe hacer en relación al cambio climático”.
Por su parte, pensar la vulnerabilidad con una mirada amplia fue uno de los temas que destacó Walter Oyhantcabal, integrante del Grupo de Coordinación del SNRCC por el MGAP, quien puso el ejemplo de los productos rurales: “La vulnerabilidad social de base agropecuaria no solo repercute sobre la población rural, sino sobre toda la cadena de valor (…). Las pérdidas que se producen en el sector primario se traducen en pérdidas triplicadas en el conjunto de la economía”.  

A la reunión asistieron Raquel Lejtreger, Jorge Rucks, Paul Moizo, Luis Santos y Mariana Kasprzykdel MVOTMA, Gerardo Siri, Fabiana Bianchi y Ricardo Cordero de la OPP, Alicia Martins y Walter Oyhantçabal del MEGAP,  Edgardo Ortuño, Ramón Méndez y Natalia Bertullo del MIEM, Antonio Carámbula y Gustavo Olveyra del MINTURD , Alejandro Antonelli y Antonio Juambeltz del MEF, Marlene Sica, Carmen Ciganda y Gastón Casáux del MSP, Carlos Rodríguez y Pablo Bayarres delMRREE, Victor Braccini, Beatriz Cuello y Mario Bidegain de Meteorología, Ethel Badin del Congreso de Intendentes, Pablo Brugnoni de la SINAE, Lauro Meléndez del MIDES y Pablo Álvarez del MEC. 

 

La adaptación al cambio climático en la planificación territorial

Del 11 al 13 de setiembre se realizó en Montevideo un taller de capacitación sobre la inclusión de la adaptación al cambio climático en instrumentos de planificación dirigido a técnicos responsables de las áreas de medio ambiente, ordenamiento territorial, desarrollo rural y respuesta a emergencias de instituciones públicas nacionales y departamentales. La iniciativa busca pensar en las herramientas para mejorar la identificación de las causas y efectos del cambio climático en todo el Uruguay y fortalecer a los ámbitos departamentales y nacionales, al incorporar en la planificación territorial la adaptación a este fenómeno.

En la apertura del taller Manuel de la Iglesia, coordinador general de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en Uruguay, dio la bienvenida y señaló al cambio climático como uno de los temas prioritarios de la agenda de la cooperación española en nuestro país.

Por su parte, Raquel Lejtreger, subsecretaria del Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), destacó la importancia del estímulo de las capacidades departamentales para el desarrollo de la adaptación al cambio climático y la variabilidad climática, así como la de hacer foco en la población que más se ve afectada por estos fenómenos. En este sentido, señaló que la planificación es una paso fundamental para ello: “Una vez que hay planificación podemos controlar lo que hacemos y eso se transforma en un instrumento democratizador que posibilita el control social de la gestión”.

El cierre de la mañana de la primera jornada estuvo a cargo del arquitecto peruano Julio García, de  la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción de Riesgo de Desastres (UNISDR, por sus siglas en inglés). En su exposición, el experto señaló que la adaptación al cambio climático y la gestión de riesgos son temas de desarrollo sostenible. Asimismo, mencionó que los desastres nos alejan de la senda de desarrollo. “Son los países en desarrollo los más vulnerables al cambio climático y en ellos, la población más pobre es la más afectada por los desastres”. Para el experto, es importante trabajar integrando  los conceptos de adaptación al cambio climático y riesgo de desastres, teniendo en cuenta la erradicación de la pobreza y la inclusión social en un marco de desarrollo sostenible más amplio, que permita pensar en instrumentos y políticas que sirvan para la adaptación. 

Durante la primera jornada se presentaron también el desarrollo de instrumentos de ordenamiento territorial por parte de DINOT, la evaluación ambiental estratégica y la estrategia del sistema nacional de áreas protegidas por parte de DINAMA.  

En el segundo día,  DINAGUA presentó las acciones de gestión de riesgo de sequía y de planificación de aguas urbanas, en especial,  la prevención de inundaciones. También se expusieron los casos de Ciudad de la Costa, Ciudad del Plata, la región metropolitana y la Laguna de Rocha, que integran aspectos de adaptación en la planificación del territorio. Por su parte, el experto colombiano Oscar Guevara, del World Wildlife Fund, contó las lecciones aprendidas sobre adaptación y áreas protegidas.

El taller es convocado por el  SNRCC, lo organiza el MVOTMA y lo financia la AECID y lo apoya el Sistema Nacional de Emergencias y Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Ponencias:
 
 
 
 

 

 
 
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